Lavaderos en dos localidades de Bogotá robaban agua en pleno racionamiento
Se inspeccionaron 32 establecimientos dedicados al lavado de vehículos y una bodega de lavado de papa donde se identificaron las irregularidades.

Imagen de referencia de lavadero de carros. Foto: Predrag Vuckovic / Getty Images / EXTREME-PHOTOGRAPHER
Tras un operativo en las localidades de Kennedy y Fontibón, la Empresa de Acueducto de Bogotá, de la mano con la Policía del Agua de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, detectó dos lavaderos de carros que empleaban diferentes métodos para evadir el pago por el consumo de agua.
Este hecho provocó una defraudación estimada de 531 millones de pesos, equivalentes a 67.000 metros cúbicos.
Según información, “esos dos establecimientos presentaban un sistema de hurto de agua mediante el uso de un bypass, que consiste en la instalación ilegal de una doble conexión a la red del acueducto que no registra el consumo a través del aparato medidor, así como de una guaya con la que se alteraba el correcto funcionamiento del medidor”.
En medio de los operativos, se hizo efectiva la captura de su propietaria, quien fue puesta a disposición de las autoridades judiciales competentes.
Además, se identificó una empresa dedicada al lavado de papa que también mediante un bypass evadía el registro de la totalidad del consumo de agua; en este caso, la defraudación se estima en 20.593 metros cúbicos de agua, valorados en 185 millones de pesos.
En total, las operaciones arrojaron nueve establecimientos que recibieron comparendos respectivos y sellamientos de suspensión comercial por parte de la Policía, ya que desarrollaban sus actividades sin cumplir la normativa.
Así mismo, el Acueducto retiró once contadores de agua que presentaron anomalías en su funcionamiento, los cuales fueron enviados al laboratorio de medidores de la empresa para analizar las posibles alteraciones. Con los resultados de esta jornada se identificaron 87.000 metros cúbicos defraudados, cifra que se estima podría haber atendido a un total de 7.300 familias de estrato tres en un mes, considerando un consumo promedio de 12 metros cúbicos por hogar.